Category

Educación viva

Category

Hace unos días os contaba que me había propuesto investigar más sobre la pedagogía Montessori. He leído, he escuchado y he empezado a  hacer pequeños cambios en casa que han mejorado nuestro día a día, pero eso os lo cuento otro día. Lo que más me ha gustado es que he estado más presente,  mucho más receptiva y sobretodo  mucho más consciente en cada uno de los momentos que he compartido con mi hija.

Si algo tengo claro es que educamos cada minuto que estamos con ellos y por lo tanto día a día estamos decidiendo cómo  queremos hacerlo y cómo queremos que sean nuestros hijos.

Hay conceptos pedagógicos que se me escapan. Será que no soy pedagoga, por eso siempre estoy con las orejas abiertas para aprender cosas sobre materiales, metódos o cualquier cosa que pueda ayudarme. Recuerdo un día en una conversación de pasillo en el cole de Elia que oí algo así como: matemáticas manipulativas ¿mani qué? Aunque no tenía muy claro lo que era, intuía que se trataba de una forma de aprender matemáticas a través de la experimentación con materiales que ayuden a los niños a asimilar conceptos matématicos de forma casi intuitiva. Estaba claro que en un proyecto de educación viva donde los niños son parte activa y aprenden experimentando,  las matemáticas debían aprenderse tocando, “manipulando”.

Recuerdo cuando elegimos colegio para Elia. Sabíamos que era una decisión muy importante, algo que tendría una gran importancia en su vida. Nos parecía fundamental cómo y dónde se iban a sentar las bases de su educación a la vez que iba a ir creciendo y construyendo su personalidad. Después de muchos dolores de cabeza elegimos un colegio  de educacicón viva, bastante alejado de la linea pedagógica que siguen la mayoría de escuelas. Tuvimos que entrar en un sorteo, dejando “al azar” la educación de nuestra hija, ya que la oferta de centros de educación viva es casi ridícula, muy inferior a la demanda de familias que buscar una alternativa a la “educación tradicional”. Te tiene que tocar, como la lotería y tuvimos la suerte de formar parte del grupo de afortunados. Elia pudo así acceder a una educación de calidad, basada en un proyecto pedagógico que se acerca en gran medida a lo que nosotros y cada vez más familias, creemos que es por donde tiene que ir la educación en el siglo XXI.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies