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En un tiempo lejano, muy lejano yo era de las que planifica los viajes con mucha antelación. Ahora que no sé ni en que día vivo, de repente los puentes y festividades varias se me viene encima sin tener un plan a la vista. Es cierto que lo de viajar con niños debería implicar más planificación pero últimamente no es el caso. Eso sí, aunque tarde, me gusta elegir bien el alojamiento, porque soy de las que piensa que forma parte del viaje. Cada vez busco más la experiencia de vivir durante unos días en un sitio diferente, original y con encanto y por puesto  también Family Friendly. Si sois como yo, de viajes a última hora, os dejo por aquí cinco escapadas de fin de semana por Catalunya para viajar con niños. En tres de ellas hemos estado y son muy, muy recomendables. Las dos últimas son sitios a los que les he echado el ojo y seguro que iremos en un momento u otro.

Viajar con niños siempre es una aventura y el viaje no solo empieza al salir de casa, para mí empieza desde el momento en que lo organizo. No soy la reina de la planificación, pero hay algo que sí elijo con cierto cuidado y es el hotel. Las habitaciones familiares son un plus, pero no todo vale. Ya no me conformo con una cama supletoria a un módico precio en un espacio donde no te puedes mover.

Improvisación, esa es la palabra. Resulta que nos íbamos de escapada a Madrid. Un viaje familiar mezclado con ferias, reuniones, encuentros y reencuentros. Sí, somos unos valientes y unos defensores de la conciliación extrema, así que Elia ha ido por Madrid a ritmo de padres estresados. Todavía me estoy planteando si fue muy buena idea. Para compensar el trajín urbano de la gran ciudad acabamos la semana en el pueblo donde las piedras y los palos eran nuestro mayor tesoro. Así que aunque estas mini vacaciones blogueras no estaban previstas están más que justificadas/improvisadas. Para empezar a poner orden, un post con un poco de aquí un poco de allí, una pequeña pincelada de lo que dio de sí nuestro viaje Family Friendly por Madrid.

Después de una largas vacaciones navideñas volvemos a la carga. Sé que el primer post del año debería ser una lista de propósitos pero lo voy a dejar para dentro de unos días. Hoy prefiero hablar sobre la magia de las primeras veces. Elia ya tiene casi cinco años y está en pleno aprendizaje, descubriendo cosas nuevas todos los días. Ya casi ni me acuerdo de algunas de sus primeras veces: la primera vez que vio el mar, su primer amanecer, su primer arcoiris o su primer estornudo del que os puedo asegurar que se quedó ojiplática. Quedan muchas primeras veces por compartir. Son también las mías porque es la primera vez que las vivo con ella, las disfruto con la misma intensidad, con la misma emoción y de nuevo soy niña. Solo espero que cuando Elia sea mayor recuerde esos momentos como  algo especial y se la dibuje una sonrisa tonta de felicidad como la que tengo al recordar el momento de ver y tocar la nieve por primera vez.

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