Mi único propósito del año pasado fue dejar de quejarme. Casi lo consigo, si no contamos los cientos de veces que lo he hecho a causa de mi teórica falta de tiempo. Llevo todo el año como el conejo de Alicia en el País de las Maravillas. Este 2016 me propongo tomarme con mucha calma lo de mi supuesta falta de tiempo y dedicarme diez minutos cada día para hacer algo al 100% sin tener la cabeza en miles de cosas. Diez minutos para hacer algo de forma consciente, disfrutando de ese momento y dejar de pensar en todo lo que tengo que hacer después… Me voy a tomar diez minutos como los de mi hija Elia. Tiene varias versiones: diez minutos express, diez minutos medianos o diez minutos de los largos…

No hay nada más relativo que el tiempo y mi hija me lo recuerda constantemente, así que ¿por qué preocuparse? Tenemos el tiempo que tenemos y no sabemos cuánto, hay que aprovecharlo al máximo y llenarlo de pequeñas grandes cosas.

Me pido diez minutos para levantarme por la mañana sin prisas, cambiar las rutinas y desayunar en la cama como si fuera un día extraordinario. Cambiaré el café diario por un té y lo tomaré despacito, sin prisas… porque tengo diez minutos.

teterum

Me pido diez minutos para leer revistas. Soy lo que llaman ahora una magazine lover. Durante casi una década formaron parte de mi vida laboral. Aún recuerdo el olor a tinta, recien llegadas de la imprenta. LLamarme antigua pero me sigue gustando.

revistas

Me pido diez minutos para no hacer nada, mirar mis calcetines y decidir qué voy a hacer con mis diez miuntos del día siguiente.

calcetines

Me pido diez minutos para contestar los comentarios del post de Abuelos que escribí este verano. Me emocionaron tanto que quería responder sin prisas, desde esa misma emoción y por fin ahora tengo diez minutos, esta vez serán de los largos.

Me pido diez minutos para volver a ser niña y ponerme a colorear, sin salirme de la raya o ¿por qué no? salirme de todas. Las rayas también están para pasárselas.

chicas de papel

Me pido diez minutos para poner unas flores naturales en un jarrón que me traje de casa de mi abuela y que va dando vueltas en busca de su sitio perfecto y NO hacer una foto para Instagram.

jarron

Me pido diez minutos para no estar sola y jugar a princesas con mi hija antes de levantarnos de la cama.

princesa

Me pido diez minutos para leer, leer otra vez las novelas del tipo duro y papi de Elia, para volver a recordar los caprichos del destino y porque el apellido del protagonista de su primera novela es el mío y ahora también el de Elia, cuando nosotros ni siquiera nos conocíamos.

Me pido diez minutos para pensar en mi próximo destino y viajar sin salir de casa.

viajar

Me pido diez minutos para soñar, soñar y volver a soñar.

dream

Y me quedan muchos diez minutos que disfrutaré al máximo, serán cortos, medianos o largos, incluso exprés pero serán conscientes, sin prisas y míos. ¿y tú?,  ¿también te pides diez minutos?

¡Feliz “domingo”!

Nota:

Mis calcetines y el pijama de topos son de Oysho, el té es de Teterum, el libro para colorear es Chicas de papel de Verónica Maraver, la princesa de trapo de Zara Home, la box Light es de Chandal y el jarrón de mi abuela Edita.

1 Comment

  1. Me haaaa encantadooo. Yo amo esossss 10 minutos también. Está genial. Me siento super identificada con tu maternidad. Yo también dedico todo mi tiempo a estar con mi hija que tiene 2 años y medio, lo cual me fascina. Le doy prioridad a esos pequeños momentos que nos hacen felices a pesar de recibir críticas familiares que sinceramente me agobian. No sé si te ha pasado alguna vez cuando cuestionan tu forma de criar o educar … No sé , bueno , en definitiva me encantan tus posts.

Write A Comment

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies