Desde hace un tiempo veo lo de ir campo, al pueblo, con otros ojos. Disfruto más del no hacer nada, de no tener conexión e incluso de pasar frío, pero he de reconocer que para los de ciudad es fácil pasar allí unos días, levantarse para hacer fotos al amanecer, compartir un chocolate con churros al lado del fuego, corretear entre pedruscos, coger piñas, palos y piedras…  Fue justo lo que hicimos el último fin de semana,  vivimos nuestra particular fantasía rural, sin conexión. Eso es lo que más le gusta a Elia, que Mami no pueda conectarse al ordenador o al móvil. Lo dejo ahí pero da que pensar, ¿no?

maluenda 2015 4 cada dia es domingo

maluenda 2015 3 cada dia es domingo

maluenda 2015 cada dia es domingo

maluenda 2015 132 cada dia es domingo

maluenda 2015 11 cada dia es domingo

Sin embargo, los que vamos de paso perdemos de vista que en las zonas rurales vive gente  que se lenvanta cada mañana haga frío o calor para trabajar en el campo, donde la “golden hour” tan ansiada por muchos de nosotros en busca de una foto Instagramera que acumule muchos likes no tiene la menor importancia. El campo y la vida rural se parece más a madrugones, a manos llenas de sabañones, a pieles curtidas por el frío y el sol, a trabajo duro, muy duro, a no tener fines de semana ni horarios, a algo que poco tiene que ver con lo que los urbanitas que pasamos por allí creemos querer vivir, con la intención de crear un hastag, algo así como #realrurallife.

maluenda 2015 6 cada dia es domingo

maluenda 2015 8 cada dia es domingo

maluenda 2015 7 cada dia es domingo

Yo nací en Barcelona, soy más de asfalto que las balsosas del Paseo de Gracia y me gusta mucho la ciudad pero  creo que el contacto con la naturaleza, ir a coger piedras y  palos y la sensación de libertad que proporciona el campo es algo que no debo privarle a mi hija. Es más, es algo que tengo la “obligación” de enseñarle. Ir al pueblo, especialmente en invierno, me pone los pies en el suelo. Mis abuelos trabajaron y vivieron del campo toda su vida y me enseñaron cosas sencillas, que no simples, que se aprenden saltando entre las piedras y subiendo peñascos. Ir allí es un sobredosis de sabiduría, de esas que no se aprende en la universidad, ni en conferencias, de esa sabiduría que está cargada de sentido común, de esa que me hace sentir en muchos casos estúpida y superficial. Ahora Elia aprende todo eso de la mano del tio Julio y la tía Mari Angeles, mientras los urbanitas como yo reaprendemos a apreciar lo sencillo y lo que es vivir sin estar permanentemente conectados.

maluenda 2015 9 cada dia es domingo

maluenda 2015 12 cada dia es domingo

 

¡Feliz “domingo”!

PD: Muchas de las fotos son de la Diseñadora en Prácticas.

7 Comments

  1. Que maravilla de post, Esther. No hay nada como ir al campo y disfrutar de esos bellos momentos. Parece que los urbanistas no sabemos vivir, estamos todo el día pendientes a… No sabemos ser felices y valorar esos pequeños detalles mágicos que solo el campo sabe darnos.

    • cded Reply

      Estoy respondiendo tarde pero como ves intento responder todos vuestros comentarios.Yo soy muy urbanita pero he de reconocer que cada vez necesito más una escapada al campo. Gracias de nuevo Ángeles

  2. qué curioso, en nuestros bosques hay cobertura un poco por todas partes, no perdemos el tiempo con el môvil cuando vamos al bosque, obviamente, pero sî que recibimos llamadas y es algo que me ha sorprendido, tanta cobertura. y después en las casas es mucho màs complicado!

    • cded Reply

      Yo intento no sacar el movil cuanodo voy al bosque, incluso lo pongo en silencio, la verdad no me he fijado en eso que dices de la cobertura.
      gracias por seguirme y comentar

  3. Que gozada de fotografias y que hermoso redescubrir estos pequeños placeres a traves de nuestrps hijos… Y sobre el comentario para pensar, de que nuestros hijos agradecen que dejemos elmovil en un cajón, añado, si no es también cierto que lo agradecemos npsotros… Me ha encantado el post!

    • cded Reply

      Hace ya mucho tiempo que me doy cuanta que los móviles y el ordenador acaban siendo una barrera para comunicarnos con nuestros hijos. Elia me ha enviado señales muy claras de que no le gusta nada. Me hace mucha ilusión que te gusten mis fotos, solo estoy aprendiendo soy muy crítica con mis fotos.
      Besos

  4. Pingback: Desconectar para conectar - Cada día es domingo

Write A Comment

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies